Visión borrosa como si estuviera nublado.
Los colores pierden brillo, se ven de manera diferente.
Cambios frecuentes en la graduación de sus gafas o lentes.
Mejoría temporal de la visión de lectura. Se puede leer mejor sin anteojos.
Deslumbramiento ante luces intensas o cambios de luminosidad. Lo que dificulta la conducción nocturna.